Los objetivos generales de las páginas que siguen, no son otros que los que busca la propia representación de la obra: percibir el teatro como fuente de diversión y entretenimiento, despertar la imaginación y la emoción ante una creación artística; presentar a los jóvenes estudiantes de hoy y al público en general, a uno de los autores españoles contemporáneos más originales y de reconocido prestigio, Miguel Murillo.
Objetivos más concretos son poner en valor la idea de la propia identidad y la formación y afirmación de la persona en su entorno cotidiano, desenmascarando la manipulación mediática, omnipresente y alienante; acercarnos al tema de la Memoria Histórica (el abuelo republicano, topo a su pesar), de una manera sugerente y divertida; mostrar como puede gestarse y existir la marginación en un contexto de aparente y cómoda normalidad existencial…
Metodológicamente hablando, proponemos tres fases: Una primera de información y actividades previas a la función, en el aula; la segunda, nuclear, sería la FUNCIÓN propiamente dicha, con valor en sí misma; y la tercera, también en el aula, de actividades tras la función.
Tres fases diferenciadas en contenidos, tiempo y lugar; que se interpenetran unas a otras y buscan la globalidad con una afán de intercambio: actores- alumnos- profesores.
Consideramos apropiado preparar a los jóvenes y sensibilizarlos de cara a su asistencia al teatro, creando un clima de interés positivo por asistir a la función.
Estas actividades no pretenden sustituir o interferir en los criterios, ritmos, contenidos, etc., que el docente, en virtud de su propia actividad, programe o ponga en práctica.
“La Identidad de Polán” está escrita por Miguel Murillo, dirigida por Juan Margallo y la representa La Compañía La Quimera de Plástico, de Valladolid. El profesor o monitor, en base al material aportado por La Compañía, informará de autor, director y Compañía de manera breve y precisa.
ACTIVIDADES PREVIAS
Comentario en gran grupo. Recordad y debatid cuándo habéis ido al teatro, lo que visteis, si os gustó, qué os gustaría ver, qué es el teatro para vosotros...
De forma individual: escribid una historia basada en este título: “¿Quién soy yo?” No más de 15 líneas. ¿Alguien la cuenta en voz alta para todos los compañeros? ¿Y a representarla?
La idea de “La identidad de Polán”, le surge a M. Murillo tras la lectura de una noticia en la prensa: “Se descubren botes de leche envenenados en un supermercado”. Proponed una recopilación de noticias de prensa (titulares o recortes enteros), que creáis son susceptibles de dar pié a una dramatización sobre los temas enumerados en los objetivos concreto, para aportarlos a las actividades tras la representación.
La representación tiene una duración de una hora y 15 minutos sin interrupción.
SIPNOSIS
Anselmo Polán está siendo sometido a juicio acusado de envenenar botes de leche condensada en un supermercado. Cuenta al tribunal (¿circo? ¿gallinero?) los pormenores de su vida, desde su nacimiento, su accidentado bautizo, la escuela…, y lo que hace es contarnos un angustioso recorrido en busca de su identidad
Polán se mira en el público y se ve reflejado. Como en un espejo. Ese juego de exhibición nos atrae y nos atrapa; porque es recíproco: el público se refleja en el espejo del escenario, y ve a Polán, pero también a su familia, a él de pequeñito o de jovenzuelo, ve su escuela, a su amigo Núñez, sus amantes (Pili…), sus amores (Laura), sus compañeros de trabajo, su abuelo Ricardo, todo con tal distorsión en la mirada que, ante sí, desfila toda una colección de personajes. Todos unos personajes de colección. Colección de títeres, de guiñoles extrañados de nuestra realidad cotidiana más lamentable, pero dotados de un poderoso don: la ironía (todos somos Polán… menos Polán, o no) y por tanto, del humor. Personajes que no son fantoches, pero sí encarnaciones de la vaciedad rellena de lo vacuo, actores en una realidad lacerante que supera a la ficción. Polán no es Polán porque todos los demás, que le juzgan por serlo, son Polán. Busca, y el público también, su, nuestra identidad, que aflore del magma homogeneizante y en contraposición a los demás. La identidad como diferencia; lo propio, lo que nadie tiene, lo que nadie conoce de tí excepto tú, tu “secreto”. Tu propia verdad.
Al final del camino, se da cuenta de que no es nadie y decide desaparecer.
En nuestra puesta en escena rozamos las lindes del esperpento. Valle-Inclán, su estética, tan revolucionaria entonces, sigue siendo imprescindible ahora y, más aún en su afán de desentrañamiento de la sociedad española en su devenir histórico.
“La identidad de Polán”, no es el esperpento, pero coquetea con él, lo acerca a nuestro tiempo en un desafío fuera de modas y tendencias.
Estas actividades que proponemos constituyen un material inicial, llave de otros posibles, que el profesor/ora llevará a la práctica usando de su criterio, imaginación y entusiasmo. Todas tienen la función como referente:
Contamos la obra: en grupos de tres o cuatro, intentáis recordar toda la obra, en continuidad y de principio a fin, con arreglo al siguiente mecanismo:
La obra de divide en tantas partes como grupos hayáis formado y según escenas o situaciones. Se adjudica una parte a cada grupo. Tras una pequeña preparación, cada grupo va contando al resto su fragmento de la obra, así desde la primera escena a la última.
En el grupo o equipo hay un contador titular o portavoz y otro u otros suplentes o complementarios, que completan y apostillan lo que al titular se le olvide.
Los equipos de la actividad anterior hacen una historieta gráfica o “comic” del fragmento contado por cada uno de ellos.
Damos un paso más y lo contado y dibujado lo dotáis de vida con vuestros cuerpos y rostros, asumiendo los distintos personajes. En forma pantomímica primero. Luego le añadís sonidos y ruidos, onomatopéyicos o no, y finalmente la voz, con diálogos que recordéis o inventéis sobre la marcha. Todo ello fragmento a fragmento y, naturalmente, de forma esquemática. Os podéis ayudar de elementos sencillos: capas, máscaras, sombreros, palos, embudos...
Diseña el maquillaje de todos los personajes de la obra. Fija primero, verbalmente, dos o tres rasgos destacados de su carácter y de su físico (el tupé de la Abuela, por ejemplo).
Inventad una entrevista periodística (o televisiva) a un personaje principal de la obra (preguntas y respuestas; o uno hace las preguntas y otro las respuestas). Por ejemplo, una entrevista de las llamadas "en profundidad" a la Suegra de Polán, o al Abuelo Ricardo. Incluso un “Cara a cara”: Abuelo-Abuela.
Poned en común los recortes de prensa aportados según lo propuesto en las Actividades Previas. Elegid cuatro o cinco de las que más cerca estén de los temas de la obra. Formad cinco grupos y desarrollad una dramatización con cada una de las noticias como argumento.
¿Conoces, o has visto alguna vez, en la vida real a personas que se parezcan a los personajes que salen en la obra: El Hermano Director, El Padre, La Pili, etc… etc.? Descríbelos: ¿cómo son? ¿qué hacen?...
Reducid los argumentos de a su esqueleto. Después repartir los personajes y representarlos, improvisando las palabras y las acciones, pero ¡ojo! imitando a un culebrón televisivo.
Introduce tú cambios en el desarrollo de la trama: finales distintos (reaparece Núñez); Pili se queda con Polán; personajes inesperados (la Charo); haz la pregunta mágica ¿y si…? Después de imaginar, escribid una sipnosis argumental en la que se reflejen, todos esos cambios. Después de escribirla... ¿….?
Y para cualquier consulta, sugerencia o intercambio: